Me gustan los paquetes de regalo bonitos. No lo puedo evitar. No se si será que a fuerza de escuchar durante muchos años en el cole que “la presentación cuenta” se me ha quedado grabado, pero cuándo veo un paquete adornado o con un papel bonito siempre pienso en la pena que me da romperlo y después tirarlo. ¡Qué triste la vida del papel de regalo!, toda la vida preparándose para lucir sus mejores galas y en un pispás pasa de ser estrella a basura.

Por eso, hace bastante tiempo que dejé de comprar lazos y papeles preciosos  y tampoco me gusta mucho usar los papelitos con logos de grandes almacenes -aunque a veces es casi inevitable- y procuro utilizar cosas que tengo cerca para reutilizarlas y darles una nueva vida.

Cómo ese el espíritu que me gusta para las cosas de Cuquinuni, este fin de semana he estado ocupada (con la inestimable ayuda de un duendecillo) convirtiendo papel de periódico en bolsitas para guardar las sorpresas que me han ido encargando.

Un consejillo: Elegid las páginas más chulas y pensando en la persona a la que le vais a entregar el regalo, no se tarda mucho y sirve para actualizarte. ¡No veas la de noticias que se descubren con esta extraña lectura!